A LOS MUERTOS QUE ME HABITAN
- Anima Puente
- 2 nov 2021
- 3 Min. de lectura

Cuanto miedo le tenemos a la palabra muerte. Cuanto miedo a su innegable victoria.
“La muerte esta tan segura de vencer que nos da toda una vida de ventaja”, cantaba La Renga. Tan cierto que es la única certeza que tenemos: que nos vamos a morir, y que estamos acá, ahora.
Dicen por ahí que la muerte se supera, que el tiempo cura y acomoda, que ya va a pasar. Nada más lejano y mas ficcional que eso. Si, el tiempo cura, sana y acomoda. La Muerte no se supera. Se lleva con uno, bien adentro.
Hoy se celebra el Día de todos los Santos y Difuntos, tradición que tiene sus orígenes en las culturas paganas celtas, junto con Samhain (derivado en Halloween) y Beltane, desde el 31/10 hasta el 11/11 se abre un tiempo de portales donde el velo ilusorio que separa la dimensión material de la supranatural se afina, y los contactos se vuelven posibles. Nuestros muertos nos vistan, nos habitan, nos abrazan y nos recuerdan que Vida y Muerte son dos polos de la misma energía: la energía vital creativa; que son planos que parecen separados pero se encuentran juntos.
#Samhain y #Beltane celebran el ciclo Vida – Muerte – Vida que lo tiñe todo en el universo, (y que en astrología podrían resumirse en el eje Tauro/Escorpio, que no casualmente coinciden con las fechas de las celebraciones de Samahin y Beltane).
Beltane (en mayo en hemisferio norte y en noviembre en el sur) celebra la fertilidad de la naturaleza, el reverdecimiento de la vida, la abundancia de la madre tierra, el renacer, las cosechas, los frutos, las flores, los hijos, la alegría, la creación y la vida en todo su esplendor. Samhain (noviembre en el hemisferio norte y mayo en el sur) celebra el tiempo en que la naturaleza descansa, muere para regenerarse, limpiarse, purgarse, transformase. El tiempo del compost, el tiempo del pasaje y transformación. Tiempo necesario para que nueva vida surja.
Estas tradiciones llegan a nuestros días y hoy celebramos a nuestros difuntos, pero el portal de contacto permanece abierto hasta el 11/11.
Hijos de un sistema y una cultura productivista, positivista, desencantada y maniquea, crecimos en una sociedad que niega la muerte, que le teme a la única certeza con la que efectivamente contamos.
Y al negarla, niega también la posibilidad de cambio y transformación que rige todo en la naturaleza del universo; al negarla nos rechazamos a nosotros mismos en nuestra propia naturaleza cambiante.
¿Cómo te llevas con la muerte? ¿Cómo te llevas con tus muertos? ¿Los lloras? ¿Los recordás? ¿Los honras? ¿los dejas ir?
Perdí a mi mejor amiga cuando tenia 14 años, perdí a mi papá cuando tenia 19, después se fueron mis abuelos, y tuve varios encuentros cercanos con la posibilidad de no contarla yo misma. Estas experiencias me dejaron un enorme aprendizaje: solo somos ahora, y honrar la muerte es honrar la vida a cada instante.
“No hay nada mas vital que quien sabe que se esta por ir” decía Kubler Ross.
Hoy recuerdo a mis ancestros, a mis muertos queridos, los honro, los llamo, les agradezco, los recuerdo con todo lo que fueron en su totalidad, con sus luces, con sus sombras, con sus complejidades tan humanas, sus talentos, sus errores, sus particularidades y con todo lo que los hacia tan únicos. Los honro porque forman parte de mi, y porque muy lejano a la superación, nuestros muertos nos habitan tan profundamente, tan intensamente, que nos recuerdan a cada instante el regalo de la vida.
Padres, abuelxs, ancestrxs, hijxs, amig@s, conocides, animales que nos acompañaron tanto, famosxs que no conocimos pero nos inspiraron por su vida, su arte, su legado….
A todos aquellos que me habitan hoy desde lo más profundo de mi existir, y me hacen ser quien soy. GRACIAS TOTALES.




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